Optimiza y limpia a fondo tu PC

Todos hemos sufrido alguna vez pérdidas de rendimiento mientras utilizamos el PC, lentitud a la hora del arranque y los primeros minutos de uso o poco espacio libre en el disco sin saber qué es lo que tanto ocupa.

A continuación veremos una serie de pautas para hacer una buena limpieza de nuestro PC y mejorar su rendimiento sin emplear programas de terceros hasta la última instancia.


BORRAR ARCHIVOS BASURA Y AGILIZAR LA INTERFAZ

Para poder mejorar el rendimiento de Windows procederemos a eliminar tanto los archivos basura generados con el uso como los de los propios programas que podamos tener instalados. También mejoraremos la velocidad de ejecución del sistema minimizando las animaciones de Windows.

  • Desinstalar programas y borrar sus carpetas.

El primer paso a la hora de hacer una buena limpieza del sistema es empezar por desinstalar los programas poco usados o que no se usan.

  1. Accedemos a Panel de control – “Desinstalar un programa” o al panel de configuración de Windows 10 – Sistema – Aplicaciones y procedemos a desinstalar los programas poco usados.

  1. Una vez desinstalados, accederemos desde el explorador de Windows a la raíz de nuestro disco duro y entramos en las carpetas de “Archivos de programa”, donde borraremos las carpetas referentes a los programas que hemos desinstalado en caso de que no se hayan eliminado.
  1. Algunos programas dejan restos en una carpeta temporal que podemos localizar escribiendo en la barra de búsqueda de Windows 10 o el cuadro de Ejecutar “ %APPDATA% “ sin las comillas y pudiendo borrar de la carpeta “Roaming” que aparece todo rastro de los progrqmas desinstalados de mantenerse allí.

  • Optimizar el inicio de Windows.

Muchos de los programas que tenemos instalados se ejecutan al iniciar Windows haciendo que el arranque sea más lento. Si queremos un arranque más veloz debemos deshabilitar esta opción de autoarranque de dichos programas de la siguiente manera:

  1. Accedemos al administrador de tareas pulsando Ctrl + Alt + Supr o buscándolo directamente desde el cuadro de búsqueda de Windows 10 en la barra de tareas.
  1. Nos desplazamos a la pestaña “Inicio” donde se nos mostrarán los programas con autoarranque.
  1. Click derecho sobre los programas que queramos evitar que se ejecuten al inicio y pulsamos en deshabilitar.

Se debe tener en cuenta que ciertos programas requieren de esta característica para funcionar correctamente como los antivirus, conexiones de Windows, clientes de correo o los clientes de descarga P2P en caso de que queramos que descarguen automáticamente sin necesidad de abrirlos.

Programas como los clientes de juegos (Social Club, Steam, Orifin, Wargaming…) pueden ser deshabilitados para evitar que estén en continua ejecución buscando actualizaciones y solo lo hagan cuando los abramos. Igualmente ocurre con programas de visualización multimedia u Office, cuya ejecución puede no interesarnos nada más encender el PC.

  • Reducir las animaciones y efectos.

En caso de que nuestro PC tenga unas especificaciones limitadas o simplemente prefiramos anteponer la velocidad y productividad a la estética, Windows nos permite deshabilitar la mayoría de las mejoras de la GUI de la siguiente manera:

  1. Abrimos el explorador de archivos y nos dirigirá a la ventana llamada “Este equipo” donde haremos click derecho en cualquier espacio en blanco y pulsaremos en “Propiedades”. También podemos acceder desde Panel de control – Sistema y seguridad – Sistema.
  1. Buscamos la opción llamada “Configuración avanzada del sistema” en el panel izquierdo.

  1. En la pestaña “Opciones avanzadas” pulsaremos en el recuadro de “Configuración” situado bajo el apartado “Rendimiento”.
  1. Ahora podemos deshabilitar las opciones gráficas que deseemos de forma que mejorará el rendimiento y fluidez a la hora de interactuar con las ventanas, apertura de programas e interfaz en general. Hay opciones predefinidas con las que podemos primar el aspecto, el rendimiento o dejar que Windows elija lo más adecuado en función de nuestro PC.

  1. En Windows 10 podemos deshabilitar la transparencia de la barra de tareas desde Configuración – Personalización, lo cual nos da otra pequeña ayuda a reducir la carga gráfica.

Lo más recomendado es probar a desmarcar las casillas que consideremos y manejar la interfaz de forma que averigüemos si cada opción deshabilitada afecta al rendimiento o nos incomoda no tenerla. Una vez acostumbrados a prescindir de ciertos efectos y animaciones valoraremos si la mejora de rendimiento a costa de menor lucidez visual merece la pena.

  • Limpiar archivos basura y archivos temporales.

El propio sistema nos brinda una herramienta muy útil para eliminar los archivos temporales, caché y demás elementos no deseados sin tener que recurrir a programas externos. Para acceder a este limpiador:

  1. Desde el Panel de control – Sistema y seguridad – Liberar espacio en disco o buscando desde el cuadro de la barra de tareas “Liberar espacio en disco”.
  1. Seleccionaremos la unidad de disco donde deseamos buscar los archivos, siendo la partición del SO y los programas en nuestro caso (C:\) pulsamos aceptar.
  1. En la ventana que aparece, pulsaremos la opción “Limpiar archivos de sistema” para acceder a un listado mayor de elementos para borrar.

  1. Seleccionaremos los archivos que deseemos eliminar para liberar espacio y pulsamos aceptar.
  1. Ahora podemos revisar la carpeta de archivos temporales escribiendo en el cuadro de búsqueda de Windows 10 o el programa Ejecutar “ %TEMP% ” sin las comillas, pudiendo borrar todo archivo allí alojado.
  • Eliminar puntos de restauración antiguos.

Desde la misma ventana del limpiador que empleamos en el punto anterior, accederemos a la pestaña “Más opciones” y desde ella podremos eliminar los puntos de restauración antiguos del sistema (todos menos el último), liberando así más espacio.

  • Desfragmentación del disco.

Uno de los problemas de los discos duros mecánicos es la fragmentación de los archivos. Partes de un mismo archivo pueden estar en sectores diferentes del disco, lo que vuelve más lenta su lectura.

Desfragmentando el disco reunimos todos los archivos en una parte del disco duro dejando el resto libre, ganando así una ligera ventaja de velocidad.

  1. Accedemos al desfragmentador del disco desde Panel de control – Sistema y seguridad – Herramientas administrativas y buscamos “Desfragmentar y optimizar unidades”.
  1. Seleccionamos la unidad donde queramos realizar la operación y pulsamos en “Analizar” para conocer si es necesaria la desfragmentación.
  1. En caso de haber un porcentaje alto de fragmentación pulsaremos en “Optimizar” u “Optimizar todo” si queremos hacerlo en todas las unidades o particiones.

También se puede programar la desfragmentación del disco para que se haga automáticamente cada X días y así mantener el disco en orden.

  • Plan de energía.

En función de nuestro PC dispondremos de diferentes opciones de energía, pudiendo variar entre equilibrado, ahorro de batería, alto rendimiento o personalizado.

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También podemos agilizar algunos programas o juegos desde el panel de controlador de gráficos de nuestra tarjeta gráfica o de los gráficos integrados del procesador, primando el rendimiento a la calidad gráfica.

  • Recurrir a programas externos para completar la limpieza y optimización.

Para terminar de optimizar nuestro PC al completo hay opciones de las que solo dispondremos si hacemos uso de programas de terceros como CCleaner.

Entre las opciones que nos pueden ofrecer están las de limpieza del registro, limpiar el “espacio vacío” del PC (Borrar los datos residuales de archivos ya borrados para que sean irrecuperables) o desinstalar en bloque conjuntos de programas y sus archivos.

  • Reinstalación de Windows sin perder los archivos o programas.

Esta opción solo la seguiremos en caso de tener problemas con el sistema que no se hayan arreglado con una limpieza convencional.

También es posible de una manera muy sencilla reinstalar el sistema sin perder los archivos a través de una unidad USB con la imagen de Windows que nos proporciona Microsoft en su página: https://www.microsoft.com/en-us/software-download/windows10

Tan solo debemos descargar el ejecutable, conectar el USB al PC y seguir los pasos para hacer un USB booteable con Windows desde el que podremos acceder a las opciones de reinstalación del sistema (Sin perder los archivos) en caso de que los problemas en nuestro PC puedan estar originados debido a archivos corruptos de nuestra carpeta “Windows”.

Para ello apagaremos el PC y conectamos el USB, a continuación lo encenderemos de nuevo y accederemos a las opciones de booteo pulsando repetidamente Esc en la secuencia de arranque. Seleccionamos el USB que aparecerá entre las opciones y se iniciará el instalador dándonos la opción de reinstalar Windows sin borrar nuestros datos tras elegir el idioma.

Habiendo seguido estos pasos habremos completado una limpieza óptima de nuestro PC de una forma rápida y sencilla.

¿Has conseguido mejorar el rendimiento? ¿Conoces algún otro truco de Windows que nos pueda ayudar?

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